Archive for the 'Literatura' Category

09
Jun
10

Estación de Tránsito.

Un bosquejo sobre libertad, desarrollo tecnológico y tolerancia en los gobiernos de las sociedades futuras.

Empiezo por el gobierno más totalitario y controlador de todos, con permiso de Un mundo feliz que controla pero de otra manera más sofisticada, y es el que se presenta en 1984 de Orwell. Los ciudadanos de esta sociedad distópica están controlados por una especie de televisión que vigila todos sus movimientos y acciones, el Gran Hermano que todo lo ve.  Cualquier acto o pensamiento en contra del sistema es perseguido y aniquilado. El pasado debe ser olvidado o cambiado puesto que se quiere hacer olvidar que hubo un tiempo en que los ciudadanos eran libres y desarrollaban en libertad su capacidad intelectual y creativa. Esta es una característica común de estas tres primeras novelas antiutópicas, el hacer querer olvidar el pasado para controlar mejor las mentes de los ciudadanos.

En 1984 lo hacen creando un nuevo lenguaje, la neolengua con cada vez menos palabras para asi limitar el pensamiento y las ideas, en Farenheit lo consiguen prohibiendo y quemando los libros, la poesía y la imaginación. En ambas novelas existe un ambiente de autodestrucción, desesperación e impotencia por parte de sus protagonistas al contemplar un mundo inhumano y desestructurado, sin esperanzas y mecánico. El gobierno de Farenheit no es tan controlador como el de Orwell, pues aquí son los vecinos los encargados de denunciar a los poseedores de libros y por tanto no hay tanto control como en 1984, pero también es una sociedad en guerra, en un continuo desenfreno de velocidades y televisiones que vacían los cerebros y los espíritus. El universo de Farenheit es igual de aterrador que el de 1984, en los dos, los protagonistas encuentran a alguien que les escucha y comprende y con los que pueden escapar de la soledad en la que se encuentran. Los avances tecnológicos de 1984 no son tales, puesto que se encuentran en una ciudad en ruinas y abandonada, con las excepciones de los inmensos edificios oficiales y esas pantallas que todo lo controlan que nos hacen ver que estamos en una sociedad futura. En Farenheit estamos en una sociedad con pantallas de televisión gigantes en las casas, vías de tren abandonadas y perros robots capaces de seguir la pista de cualquier malhechor, pero nos quedamos al igual que en 1984 con el regusto de que la ciencia ha avanzado poco siguiendo un camino antinatural y decadente.

Es ya en Un Mundo Feliz, donde vemos una sociedad mucho más adelantada y sofisticada, recordemos que estamos en el año 600 y pico después de Ford, esto es el siglo XXVI, la ciencia ha avanzado tanto que los niños ya no nacen de la forma tradicional si no que son incubados y elaborados mediante una cadena de montaje como las de automóviles, Dios es Henry Ford y también se han olvidado los libros, la literatura y el pensamiento…pero al contrario que las dos sociedades anteriores la vida de los humanos es saludable, son felices, disfrutan de su trabajo y de su tiempo de ocio y en el momento en que les ataca la nostalgia se toman unas pastillas llamadas SOMA que les hacen olvidarse de todos los males. La opresión en esta novela viene de antes del nacimiento, pues los seres humanos están predestinados ya desde el momento en el que son creados a pensar de una determinada manera y a responder a una serie de estímulos mediante la hipnopedia. Se les está ofreciendo una vida feliz, pero sin libertad de decisión y desarrollo. En las otras dos, el ser humano está oprimido, pero piensa y actúa por si mismo y puede ir contra el sistema, en Un mundo feliz esta predestinación y manipulación genética hace que salvo casos aislados de Alfas inteligentes no exista esa libertad. Es otra manera de opresión y degeneración del ser humano, pero como contrapartida no existe el sufrimiento y la vida se disfruta al máximo, pues la sociedad está ideada para el consumo desaforado y el disfrute de los placeres.

Las dos sociedades finales ya son a mi parecer las más tolerantes y positivas, aunque en una de ellas el escenario no es nada halagüeño pues el planeta está todo cubierto de polvo radiactivo tras una guerra nuclear que ha matado a la totalidad de los seres vivientes, excepto a los seres humanos que han logrado sobrevivir y que han tenido que emigrar a otros mundos espaciales pues el quedarse en la Tierra les va mermando sus capacidades. El ambiente de Blade Runner también es destructivo, melancólico y resignado, pero sus ciudadanos no son oprimidos por ningún poder ni gobierno; pantallas publicitarias gigantescas, edificios altísimos, tiendas y lugares de recreo, vehículos espaciales y androides quasi humanos o superiores ya a los humanos como es el caso del Nexus 6, podría bien ser la imagen de una ciudad dentro de un siglo y de todos estos mundos distópicos o ucrónicos, aparte del de Fundación, para mi sería el más recomendable, pues existe libertad y progreso científico.

Ya para finalizar, de todos estos mundos, el más lejano en el tiempo sería el de la Fundación de Asimov, pues transcurre sobre el año 50.000 de nuestra era. Un imperio en decadencia es el que domina un innumerable conjunto de sistemas planetarios pero donde se respeta la libertad y el progreso de la ciencia. El espectáculo está entre lo titánico, inconmensutrable, condorcetiano y magnífico, pues por aquel entonces, había cerca de veinticinco millones de planetas habitados en la Galaxia, y absolutamente todos eran leales al imperio.Toda la superficie de Trántor, 1.200 millones de kilómetros cuadrados de extensión, era una sola ciudad. La población en su punto máximo, sobrepasaba los cuarenta mil millones…

El triunfo de la especie humana había alcanzado unas cuotas ingentes de desarrollo  y estaba repartida por todo el universo bajo el cetro de un imperio tolerante pero también con sus carencias y problemas como toda sociedad humana que se van a intentar solucionar gracias a la psicohistoria del profesor Seldon.

Pues estos son los cinco mundos de 1984, Farenheit 451, Un mundo feliz, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? y Fundación. Si hubiera que elegir uno de los 5 para existir, indudablemente elegiría el último de todos, la Fundación.

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27
Abr
10

De Vili Materia Factus.

Hart Crane (1899-1932).

Otro de los escritores del universo Lovecraft fue el desgraciado Hart Crane, el más atormentando y débil del grupo. Crane no era escritor de relatos de fantasía ni participaba en el mundillo de los pulp, sobre todo en la mítica Weird Tales como Lovecraft, Howard o Derleth, Crane era más que nada poeta. El refinado y también  poeta , crítico y dramaturgo, amigo de Lovecraft Samuel Loveman fue quién los presentó.

Crane era alcohólico y homosexual. Cuando estaba sobrio era un hombre de gran encanto: un conversador fascinante y un cuentista nato. Recorría los bares para irse con marineros  y más de una vez, recibir una paliza. Dado su encanto, las personas lo invitaban constantemente a sus casas. Pero cuando se emborrachaba se convertía en un invitado espantoso. Corría por la casa desnudo gritando amenazas y obscenidades, acosaba a la anfitriona con un boomerang, o rompía los muebles que se encontraba o los arrojaba por la ventana.

Su vida se encontró muy influida por su homosexualidad, y de hecho su preferencia por Nueva York venía en parte por la tolerancia que esta ciudad mostraba por la comunidad gay durante esta época. Sin embargo (y recordando que su madre le inculcó profundamente el cristianismo), siempre se sintió por este motivo un paria con respecto a la sociedad, y se refería a sí mismo como un fracasado.

En 1932, cuando se encontraba realizando en barco el viaje de vuelta desde México a Nueva York, trató de establecer relaciones con un marinero, lo cual hizo que la tripulación le pegara una paliza. Convencido definitivamente de que no podía ser feliz debido a su condición de homosexual, se arrojó pocas horas después desde la borda del barco delante de decenas de testigos gritando “¡Adiós a todos!”. Su cuerpo nunca fue recuperado; este suicidio inspiró varios trabajos de Jasper Jones (Periscope, Diver).

Crane está considerado uno de los poetas anglosajones más influyentes del siglo XX. Sus autores favoritos eran Donne , Marlowe, Rimbaud, T.S. Elliot , Melville, pero sobre todo Whitman.

EMBLEMAS DE CONDUCTA

CERCA de una península el vagabundo se sentó y dibujó
las desiguales tumbas del valle. Mientras el apóstol daba
limosna a los pobres, el volcán estalló
con azufre y doradas rocas…
Porque el gozo cabalga en espléndidos ropajes
Atrayendo a los vivientes a las puertas principales.

Los oradores, siguen el universo,
y la radio, las completas leyes del pueblo.
El apóstol condice el pensamiento a través de la disciplina.
Tazones y copas llenas de adoraciones a los historiadores-
torpes labios conmemorando puertas espirituales.

El vagabundo escogió más tarde este lugar de reposo
donde nubes de mármol sostiene el mar
y donde finalmente nació el héroe escogido.
A la sazón, el verano y el humo habían pasado.
Los delfines aún jugaban, arqueando el horizonte,
pero sólo para levantar recuerdos de puertas espirituales.

13
Abr
10

De Vili Materia Factus.

Edward John Moreton Drax Plunkett, XVIII Barón de Dunsany, conocido como Lord Dunsany (1878-1957).

Este autor de novela fantástica llega por primera vez a mi conocimiento durante la apasionante biografía escrita por Sprague de Camp sobre Howard Lovecraft. Dunsany es uno de sus referentes y admira sus relatos y su mundo de fantasía.

En septiembre de 1919, Lovecraft leyó El tiempo y los Dioses, de Lord Dunsany. “El primer párrafo me paralizó como una sacudida eléctrica” ( a ver si en un momento lo encuentro y lo copio aquí). Fascinado, empezó a leer otros libros de Dunsany, y sintió una gran alegría al enterarse de que el propio Dunsany iba a dar una conferencia  en Boston a la que asistió y tuvo la suerte de ocupar un asiento en primera fila.

 

“Dunsany entró tarde, acompañado y presentado por el profesor George Baker de Harvard. Tiene la cara serena y agradable, aunque desfigurada por un ligero bigote. Su ademán es juvenil y una pizca desmañado; y su sonrisa es cautivadora y contagiosa. Tiene el pelo ligeramente moreno. Su voz es suave y cultivada. Acercó una silla a su mesa de lectura, se sentó y comenzó a leer su breve obra teatral, Los enemigos de la reina.”

Era llamado el hombre peor vestido de Irlanda. Su indumentaria habitual para dar conferencias era un traje tweed informe, holgado, en cuyos bolsillos se metía unas cuantas notas a lápiz.

Temperamental, vigoroso, versátil, deportivo y poéticamente sensible, Dunsany era par angloirlandés, escritor, soldado, poeta, deportista y viajero. Ganaba los campeonatos de ajedrez y de pistola en Irlanda, sirvió como oficial británico en la Guerra de los boers y en la primera Guerra Mundial, se asoció con William Butler Yeats y el Abbey Theatre en el renacer irlandés, Dunsany escribió también sesenta y tantos libros de relatos, obras de teatro, poesía, y autobiografía…la mayoría con pluma de oca.

Dunsany alternaba entre una casa de estilo regencia en kent y su castillo normando en Meath, a una hora a caballo de Dublín.

13
Abr
10

Materia de Bretaña.

Mordred, el principio del fin.

Sir Mordred, hijo incestuoso del rey Arturo y Morgana le Fay. Cuando Arturo se dio cuenta de que había yacido, engañado a través de un encantamiento, con su hermana Morgana, intentó matar a este hijo promulgando un edicto mediante el cual todos los niños nacidos por esos días deberían ser abandonados en una barca y arrojados a las aguas.

Sin embargo, Mordred sobrevivió, y fue criado por su tia Morgause. Ella lo envió, ya adulto, a la corte de Camelot. Arturo nunca lo reconoció como hijo ni como sucesor. Intervino en las intrigas de la corte para hacer caer a Ginebra y al caballero Lanzarote, aprovechó la debilidad del reino durante la guerra entre Arturo y Lanzarote para proclarmarse rey de Camelot. Padre e hijo se enfrentaron en la guerra de Camlann y Artuto mató a Mordred aunque quedó mortalmente herido en este combate, murió y fue llevado por su hermana Morgana a la isla de Avalon.

 

Avalon o Avalón es el nombre de una isla legendaria de la mitología celta en algún lugar de las islas Británicas, donde, según la leyenda los manzanos dan sabrosas frutas durante todo el año y habitan nueve hadas, entre ellas Morgana. El mismo nombre del lugar derivaría de la palabra celta abal, manzana.

La leyenda sitúa a Avalon en algún lugar no especificado de las islas británicas, según algunas tradiciones artúricas del siglo XI podría encontrarse en las inmediaciones de Glastonbury; durante el reinado de Enrique II se patrocinó una búsqueda que dio lugar al descubrimiento de un gran ataúd de madera de roble con una isncripción que rezaba “Hic jacet sepultus inclitus rex Arthurus in insula Avalonia” (Aquí en la isla de Avalon, yace el rey Arturo). Sus restos fueron trasladados a la abadía de Glastonbury y enterrados bajo el altar mayor, convirtiéndose en un importante lugar de peregrinación durante toda la Edad media.

 

El último sueño de Arturo en Camelot por Edward Burne- Jones.